sábado, 4 de junio de 2016

Un paso más hacia una vacuna universal contra el cáncer

El periódico El País ha publicado esta novedosa noticia.
Un grupo de la Universidad de Maguncia (Alemania) prueba en ratones y en tres pacientes un nuevo sistema que permite al sistema inmune responder contra algunos tumores.

El cáncer es una especie de reverso tenebrosos de nosotros mismos, nuestras propias células enloquecidas, que la convierte en un enemigo muy difícil de combatir. Durante años, la opción más frecuente contra la enfermedad ha consistido en envenenar todas las células del cuerpo con la esperanza de que las cancerosas sufran más que las sanas, la quimioterapia. Sin embargo, hoy en día han aparecido nuevas opciones más efectivas y menos tóxicas.

Uno de estos métodos consiste en ayudar al sistema inmune a identificar las células cancerosas para que las destruya. Una de las inmunoterapias más común consiste en desmontar las estratagemas moleculares que utiliza el cáncer para confundirse entre las células normales. De esa manera, los glóbulos blancos son capaces de detectarlas y atacarlas.


Las células tumorales se parecen demasiado a las sanas y los antígenos que suelen servir al sistema inmune para detectar los objetivos que se deben aniquilar se expresan en ambas de forma similar, eso dificulta que las ataque el sistema inmune.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Maguncia (Alemania) explica cómo han logrado desarrollar un sistema que podría ser un primer paso para crear una vacuna universal contra el cáncer. Los autores trataron de alcanzar las células dendríticas del sistema inmune, capaces de provocar una respuesta contra los tumores, y para lograrlo, empaquetaron ARN (las moléculas que le permiten al ADN producir proteínas) con lípidos y se lo inyectaron a ratones. El envoltorio de lípidos conservó el ARN, que normalmente habría sido descompuesto por el organismo, y le permitió llegar a las células dendríticas y los macrófagos (un tipo de glóbulos blancos) presentes en el bazo, los nódulos linfáticos o la médula ósea. Allí, el ARN se convirtió en un antígeno específico para el cáncer, dando la señal necesaria para desatar una respuesta inmune dirigida y potente contra la enfermedad.
En un pequeño ensayo con tres enfermos de melanoma también observaron que el mecanismo tenía los efectos esperados y se producía una respuesta del sistema inmune. En opinión de los autores, el hecho de que casi cualquier antígeno se pueda codificar en ARN, este tipo de vacunas podría adaptarse a cualquier tipo de cáncer para provocar un efecto inmunitario contra el cáncer similar.

Según explica Sahin, están "preparando ensayos clínicos en melanoma, cáncer de mama triple negativo -los de peor pronóstico- y cáncer de cabeza y cuello en 2016, y en 2017 queremos realizar ensayos clínicos de mayor tamaño para varios tipos de cáncer".

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada